Las mil y una noches
Cuando reinaba el califa Al-Mahdi, se presento Isaac Saíd ante el portero del palacio, anunciarle al emir de los creyentes que se sentará en el trono por espacio de treinta años y, en señal de eso, verá la próxima noche en su sueño un rubí y luego treinta rubíes más, al tener su imaginación este sueño se hizo realidad y Said fue el preferido del califa y lo nombro juez.
Andorra y
San Macario
La carretera se convirtió hace tiempo en calle principal, y
hasta en paseo y avenida de los días de fiesta. Las calles
y plazas se adornan en San Macario, hay una Andorra antigua, que conserva
el abolengo de antaño, y otra Andorra moderna. Las
flechas indicadoras son como una invitación: "A San Macario".
El acceso es bueno. Uno rebasa al poco la cota de los edificios y
Andorra se convierte en una sinfonía de tejados.
La
lectura
La lectura es la práctica más importante
para el estudio. Mediante la lectura se adquiere la mayor parte de los conocimientos, los dos factores de la lectura son la
velocidad y la comprensión. Antes de empezar a estudiar una lección
es conveniente hacer una exploración, es decir, observarla por encima, viendo de qué
tratan las distintas preguntas, los dibujos, los esquemas, las fotografías, etc.
Introducción (VH)
Digo que soy un Ordenador
y no puedo ser más que un Ordenad, me han creado y tengo que ser aquello para lo que me han hecho. No puedo ser otro, ni
perfeccionarme por mi mismo. Tú eres una persona humana.
Y, aunque tenemos en común que también a ti te han creado, las diferencias
entre tú y yo son abismales. A ti te han creado "inteligente"
y "libre"; capaz de conocer,
por ti mismo.
El hombre de la gorra marrón
Un hombre que llevaba puesta sobre su cabeza una gorra de color marrón el
hombre contemplaba a la gente que entraba y salía cargada con sus maletas, etc.
A todo sitio que el iba tenia la manía de gritar vaya, vaya eso irritaba demasiado
a las personas que se encontraban cerca de él de
pronto la policía lo agarro y le dijo a nosotros
no nos hace ninguna gracia que usted vaya gritando por todas partes
"¡Vaya, vaya!". Pero como no hay ninguna ley escrita que prohíba
decir por la calle "¡Vaya, vaya!", tenemos que dejarlo en libertad.
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