miércoles, 15 de abril de 2015

Escritura de párrafos


                                               Las mil y una noches


Cuando reinaba el califa Al-Mahdi, se presento Isaac Saíd ante el portero del palacio, anunciarle al emir de los creyentes que se sentará en el trono por espacio de treinta  años y, en señal de eso, verá la próxima noche en su sueño  un  rubí  y  luego treinta rubíes más, al tener su imaginación este sueño se hizo realidad y Said fue el preferido del califa y lo nombro juez.

Andorra y San Macario

La carretera se convirtió hace tiempo en calle principal, y hasta en  paseo y avenida de los días de fiesta.  Las    calles y plazas se adornan en San Macario, hay una Andorra antigua, que conserva el abolengo de antaño, y otra   Andorra moderna. Las flechas indicadoras son como una invitación: "A San Macario". El  acceso es bueno. Uno rebasa al poco la cota de los edificios y Andorra   se convierte en una sinfonía de tejados.


                                                                   La lectura


La lectura es la práctica más importante para el estudio. Mediante la lectura se adquiere la mayor parte de los conocimientos, los dos factores de la lectura son la velocidad y la  comprensión. Antes de empezar a estudiar una lección es conveniente hacer  una  exploración, es decir, observarla por encima, viendo de qué tratan las distintas preguntas, los dibujos, los esquemas, las fotografías, etc.

Introducción (VH)


Digo que soy un Ordenador y no puedo ser más que un Ordenad, me han creado y tengo que ser  aquello  para lo que me han hecho. No puedo ser otro, ni perfeccionarme por mi mismo.   Tú eres una persona humana. Y, aunque tenemos en común que también a ti te han creado, las diferencias entre tú y yo son abismales. A ti te han creado "inteligente" y "libre"; capaz de conocer,  por ti mismo.

El hombre de la gorra marrón

Un  hombre  que  llevaba  puesta sobre su cabeza una gorra  de  color  marrón el hombre contemplaba a la gente que entraba y salía cargada con sus maletas, etc. A todo sitio que el iba tenia la manía de gritar vaya, vaya eso irritaba demasiado  a las  personas que se encontraban cerca de él de pronto la policía lo agarro y le dijo  a nosotros no nos hace ninguna gracia que usted vaya gritando por todas partes "¡Vaya, vaya!". Pero como no hay ninguna ley escrita que prohíba decir por la calle "¡Vaya, vaya!",  tenemos  que  dejarlo  en    libertad. 


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